Veamos, en principio, que es lo que diría Descartes:
Los que dicen haber muerto y regresaron, como regresaron, la verdad es que no se han muerto. La ciencia ha dejado demostrado entonces que la detención temporal del corazón no es morir. Así que las manifestaciones expresadas por estos individuos carecen de valor cientifico en la medida que el hecho que el corazón se haya detenido no implica que la sangre aún oxigenada en el cerebro no produzca fenómenos de consciencia como las famosas experiencias de la luz, algunas imágenes consideradas hipnagógicas y todas esas cosas. Por lo tanto estos fenómenos no prueban absolutamente nada.
En cuanto a los que se han muerto de verdad, lo cierto es que efectivamente, nadie ha vuelto para contarlo por lo tanto en ese caso estamos fritos y cualquier opinión no es más que especulación sin ningún sentido crítico
Y si regresan -
aparte de ser francamente acojonante - pasarían a engrosar las filas de lo descripto en el primer párrafo aunque, reconosco, que con algunas cuestiones y detalles diferenciados verdaderamente inexplicables - que por inexplicables - tendrán que hacerse cargo y resolver los científicos.
Bueno... Ahora hablando un poco en serio...
De hecho, el tema de la muerte es un soberano misterio y es mejor que así sea, por lo menos mientras la
consciencia de la humanidad no haya evolucionado lo suficiente como para asumir el peso de una verdad. Mientras tanto la realidad progresa y nos va llevando lentamente hacia nuestro destino.
Quizás algún día estemos en condiciones de develar el misterio pero antes deberíamos librarnos de todo lo que nos pesa en la mente y en el espíritu: Prejuicios, Supersticiones, Debilidades Afectivas, Etc.... y de eso todavía estamos muuuuuyyy lejos.
Saludos