Antes de llegar a Trueta hay que hablar del cirujano mas rapido al este del Oder...Se trataba de Dominique Jean Larrey. Con un poco de coña dire que actualmente sus restos reposan en los Invalidos en Paris.
Practico unas doscientas amputaciones en un solo dia (tras la batalla de Borodino en la campaña de Moscú (5-6 sept. 1812)), ...pero no fue sólo un brillante cirujano.
Durante su epoca se unifica la medicina y la cirugia (se acabaron los cirujanos-barberos)...
Crea el servicio de ambulancias 8O ...comprendio rapidamente en su experiencia tras Napoleon que tras la batalla la unica oportunidad que tenian los heridos era la evacuacion a un hospital de campaña avanzado...¿les suena MASH?.
Intervino en temas de organizacion sanitaria durante las batallas.
Larrey era partidario de la amputacion temprana (en unas 4 horas frente a las terribles heridas de mosquete o metralla de la epoca...la media anterior era de 10 a 14 dias). Las fracturas abiertas por arma de fuego continuan hoy dia siendo un reto para los equipos quirurgicos. En la epoca simplemente se amputaba...se trataba de una intervención que un cirujano experimentado realizaba en minutos. En aquella epoca no existian los conceptos de asepsia y antisepsia (las heridas se regaban copiosamente con vinagre y sal..."el que cou cura", no existian los antibioticos y la anestesia se procuraba con dosis toxicas de alcohol o con opio (la mayor parte de las veces con fuertes ayudantes que sujetaban al pobre herido). Esta amputacion temprana en "tres planos" propugnada por Larrey prevenia la aparicion de infecciones y del temido tetanos. El signo de Larrey es la contractura de los musculos de la cara debido al tetanos .
Organizo junto a Percy un cuerpo de auxiliares sanitarios encargados de la recogida de los heridos en combate.
Escribio libros, sobrevivio a Napoleon, viajo desde Egipto a Moscu pasando por Terranova...
Reposa desde 1992 en Los Invalidos. Algunos Hospitales donde trabajó todavia existen como el "Hotel Dieu".
Las condiciones de un heridoen combate a principios del siglo XIX eran tan duras que en la Batalla de Trafalgar los marineros lanzaban a los heridos por la borda por compasion para evitarles los sufrimientos que les proporcionaban los Cirujanos de su Majestad. 8O
