Hay compañías que si ya llevan desfibriladores, lamentablmente no todas, y ello mayormente en vuelos internacionales.Es muy posible que tarde o temprano se vean obligados a llevarlos.
En mi caso concreto, ya me sentí mal en el vuelo de ida de Madrid a Buenos Aires.Llevaba 6 horas de vuelo.Me levanté de mi asiento para ir a la cola del avión y tumbarme discretamente sobre mi espalda. Soy hipotónico y tengo a menudo bajadas súbitas de tensión.El primer sintoma, es como mi cabeza se va calentando progresivamente.Entonces es para mí ya "alerta roja", se que de un momento a otro me voy a desplomar.Cuando llegué a la cola del avión, una de las azafatas ya se dió cuenta al verme (están bien preparadas) de que algo iba mal.Me hizo tumbar sobre mi espalda, alarmó al resto del personal de a bordo, me alzaron un poco las piernas para que la sangre volviera a mi cerebro.Me preguntaron si necesitaba un médico o botellas de oxígeno.Les dije que no era necesario, que en pocos minutos me sentiría mejor, y así estuve durante un buen rato en el suelo. A continuación me llevaron a First o Businnes Class y me colocaron cómodamente en un asiento.Dándome toda clase de instrucciones respecto a los botones del asiento.La diferencia de un asiento al otro es brutal, no hablemos ya del espacio.Calculé que en el mismo espacio que yo tenía ahora sólo había 12 asientos.El mismo espacio en Economy Class estaba ocupado por 32 asientos. No es raro que la diferencia de precio sea también "brutal".Cada pocos minutos aparecía una azafata para cerciorarse de que estaba bien o por si necesitaba algo. Esto fue en el vuelo de ida.
En el vuelo de vuelta, 14 días más tarde, a las dos horas y media de vuelo me sentí nuevamente mal. Creí que era la misma situación anterior.Esta vez ya no llegué por mi propio pie a a la popa del avión.Me acuerdo, oir voces (como si fueran del más allá) preguntando si habían médicos a bordo. Empecé a abrir los ojos y ví sobre mí un circulo de cabezas a cual más bonita (eran las azafatas, 5-6) y en esta situación me dije: "yo de aquí ya no me levanto, estoy rodeado de angelitos" -estoy sonriendo

cuando lo recuerdo y escribo estas líneas. Tuve suerte.Al poco tiempo aparecieron dos médicos y un psicologo.El último era superfluo en este caso, pero vale su buena intención. De los dos médicos, tuve la suerte que uno de ellos era especialista para deportes de altura. Era un chileno de origen alemán.Me tomó el pulso y y no lo encontraba, para poco después salir disparado.Me dijo que sacara la lengua y, cuando la vió me dijo que estaba completamente deshidratado.Me trajeron liquido y el médico dijo que me dejarán un buen rato en el suelo.Mientras, una azafata me preparaba una "aguita"(?) con miel (Aguita es un t´o manzanilla). En este momento aparece el comandante del avión y pregunta: ¿"No es este el mismo caballero de hace dos semanas...."? y yo, algo sonrojado

le contesto, "el mismo".Me meten otra vez en primera clase por lo que una dama tiene que cederme el asiento.Al día siguiente, por la mañana, me encuentro mejor, desayuno en primera clase y regreso a mi asiento, junto a un amigo alemán que hacía el viaje conmigo.Cuando me ve, me dice puedes regresar al sitio de donde vienes.A su lado tenía una encantadora jovencita madrileña, que casualmente era azafata de an Chile y regresaba con el mismo avión a Madrid.Mi amigo me dice: "puedes darle las gracias a la señorita, pues ella fue la que tuve que cederte el asiento.
Finalizo. Dos días más tarde estoy en Mallorca, visito mi medico de cabecera, sospecha que he tenido un infarto y me manda corriendo al cardiólogo. Este hace un nuevo EK y me dice sonriendo:" sabe que usted ha tenido un infarto hace un par de días"?. Le explico lo sucedido en el avión, en los dos vuelos.Le dije que no había tenido los síntomas típicos de un infarto. .Me contesta que en mi caso, se trata de un "infarto silencioso", atípico, y que en un 20 % de los casos uno no se entera.El parte médico que me da en un sobre cerrado para mi doctora, se lo entrego a ésta.Cuando lo ha leído, ésta se pone las manos a la cabeza y me dice "No sabes la suerte que has tenido, vives de milagro".El EKG muestr una lesión de unos 4 cm. con 5 cm, uno normalmente se va al otro mundo.
A partir de esto he tenido muchos más vuelos. Ahora procuro que no sean de más de 8-10 horas de golpe, prefiero hacer escalas en algún sitio. Bebo mucho líquida en el avión, y me levanto muy a menudo para mover las piernas. Cuando es oportuno y no molesto a nadie, estoy en la cola charlando con las azafatas y las tengo en poco tiempo "en mi bolsillo", de esta manera el viaje se hace más corto y agradable.Lo que digo siempre: "No hay mal que por bien no venga".
Una advertencia, uno puede deshidratarse fácilmente sin darse cuenta.Es bueno tener siempre a mano una botella de agua y moverse de vez en cuando, para ello reservo siempre asiento en el pasillo para no molestar a mis vecinos.
Desde que ello sucedió he tenido ya 39 vuelos más sin ningún incidente.Naturalmente que desde entonces tomo diariamente anticoagulantes y llevo siempre encima "cafinitrina" por si las moscas.
Kummetz

::sonr ::boss