Bienvenido al Club.
Debería llevar durante mi vida una chapa indicándolo -de hecho, la tengo-, pero no me gusta llevar colgajos en el cuello.
No obstante aún me guío por el "sabio consejo" de cierto Teniente Médico allá en Araca:
Teniente: Cabo 1º, inspire..., expire... ¡Está perfectamente! ¿algo más que comunicar?
Funken: Mi Teniente, soy alérgico a las penicilinas y he de utilizar esta pomada para mi lesión en el menisco. (Le doy el bote de pomada en su envase de cartón).
Teniente: ¡Joder! ¡Esto me lo quedo(*)! ¡Es la hostia de bueno! ¿Quién se lo recetó...?
Funken: Mi médico de cabecera en los dos días que me dieron para ir a Madrid, mi Teniente...
Teniente: ¡Pues cuesta un huevo esta puta pomada...! ¡Me la quedo por si la necesitase en caso de dolerle alguna articulación!
Funken: Como usted diga mi Teniente; por cierto...
Teniente: ¿Algo más...?
Funken: Pues sí, aparte del menisco, que lo tengo bastante jodido (aporto radiografías), soy, como le he dicho antes, alérgico a las penicilinas...
Teniente: Mire Cabo 1º, su menisco me importa tres cojones, y su alergia algo más, pero descuide, si usted sufre un accidente con el carro que le ha sido asignado, ni la penicilina, ni yo, podremos hacer algo por usted... ¿Me entiende?
¡Tenga cuidado máximo al manejar maquinaria pesada y venga, abandone mi consulta que hay más compañeros de usted por revisar!
Si te encontrases en la misma situación, seguro que ganas de darle cuatro leches no te faltarían...
(*) Se trataba de un vulgar bote de "Voltaren Emulgel", hace de ello ya el carajal de años, casi inexistente aquí en aquellas calendas; de ahí su interés en quedárselo y el alto precio del producto.






