Embarcación espectacular para batir un récord.

Foro general de temas relacionados con la 24ª Flotilla o temas como técnica submarina, historia de la Segunda Guerra Mundial, etc. No se permitiran los "Off-Topic" en esta sección.

Moderador: MODERACION

Siurell
Kommodore
Kommodore
Mensajes: 6043
Registrado: 31 Ene 2000 01:00
Ubicación: Ciutat de Mallorca

http://www.guillermoaltadill.com/Cheyenne/index.htm

06 de febrero de 2004

Comienza la aventura. A las 16:00 GMT el maxi catamarán Cheyenne abandona el puerto británico de Plymouth, rumbo a la línea de salida. Guillermo Altadill y sus doce compañeros calculan alcanzar esa línea imaginaria que une la costa británica y la francesa entre las 3:00 y las 6:00 horas GMT del sábado, 7 de febrero de 2004.

07 de febrero de 2004 (Nota de Prensa)

Hoy, a las 05 horas, 10 minutos y 35 segundos, el Cheyenne ha cruzado la línea de salida, según ha confirmado el observador del WSSRC (World Sailing Speed Record Council), organismo encargado de supervisar el récord de vuelta al mundo Trofeo Julio Verne. Para hacerse con él, Guillermo Altadill y sus compañeros deberán cruzar de nuevo esa línea entre la costa británica y la isla francesa de Ouesssant antes del 11 de abril a las 13 horas 46 minutos y 59 segundos. Un largo, duro pero también apasionante viaje al rededor del planeta acaba de comenzar para los tripulantes del Cheyenne.

El navegante español Guillermo Altadill forma parte de la tripulación del maxi catamarán Cheyenne que acaba de iniciar una gran reto: hacerse acreedores del Trofeo Julio Verne dando la vuelta al mundo en menos de 64 días, 8 horas, 37 minutos y 24 segundos, marca conseguida por el barco Orange, patroneado por el francés Bruno Peyron. Por delante les esperan 28.000 millas (unos 50.000 kms.) por los mares más embravecidos del planeta.

Guillermo Altadill se encuentra entre la élite de los más expertos y brillantes timoneles a nivel mundial en regatas de vela oceánica. Sus victorias en 2001 en la prestigiosa regata Sidney-Howard, y en la conocida como The Race, así lo demuestran. También ha conseguido grandes triunfos como entrenador de nuestro equipo olímpico de vela. Atadill ya ha dado la vuelta al mundo navegando en cinco ocasiones anteriores y cuenta con 250.000 millas recorridas en competición.

El desafío que acaba de iniciar Altadill junto a su doce compañeros de tripulación se encuentra sin duda entre las aventuras más extremas que se pueden afrontar hoy en el mar. Desde que se comenzó a disputar en 1992, este récord se ha intentado batir en 13 ocasiones y sólo se ha conseguido en 4.

Este trofeo tiene pocas reglas. No hay pasos obligados, simplemente deben dejar el Cabo de Hornos por estribor y no se puede parar ni hacer escalas, por lo que las averías, problemas o emergencias deberán resolverlas por sí mismos sobre la marcha.

El patrocinador, propietario y skipper del Cheyenne es el norteamericano Steve Fossett, famoso en todo el mundo por sus aventuras aeronáuticas a bordo de aparatos de vuelo sin motor y globos aerostáticos. Su barco, el Cheyenne, es el catamarán más grande del mundo. Está concebido como un auténtico Fórmula Uno del mar y ha sido construido con la tecnología y los conocimientos más avanzados del momento. Para tripularlo, Fossett se ha rodeado de un grupo multinacional y selecto de navegantes que aúnan talento y enorme experiencia en este tipo de regatas extremas. El único español a bordo es Guillermo Altadill.

El Cheyenne ha partido de la costa inglesa rumbo al Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur del continente africano, para luego adentrarse en el Océano Índico.

08 de febrero de 2004

Mensaje de GUILLERMO ALTADILL del 8 de febrero a bordo del Cheyenne.

Las primeras horas camino de la salida y las diez que transcurrieron después han sido duras, con vientos de hasta 50 nudos y grandes olas, lo que ha supuesto que la tripulación pudiese descansar poco o nada y el barco se viera sometido a un gran stress. Ahora el viento se ha calmado un tanto y estamos navegando cerca de las costas gallegas, esperando que el viento role al este.

09 de febrero de 2004

Durante las últimas doce horas hemos navegado con vientos flojos de componente norte. De madrugada, el viento ha vuelto a subir rolando al este, lo que nos ha permitido volver a navegar a velocidades decentes: entre 18 y 20 nudos.

La vida a bordo es relativamente tranquila y las guardias se suceden sin grandes sobresaltos.

La temperatura se ha ido suavizando en las últimas horas a medida que avanzamos hacia el sur, por lo que la gente empieza a aligerar su indumentaria. También en el interior no hay tanta condensación, lo que hace todo mas cómodo.

11 de febrero de 2004

La noticia de que el Gerónimo ha entrado en liza, nos ha puesto un poco más de presión, pero también nos proporciona una motivación extra. De momento, la meteo se ha puesto de su parte, pero este viaje es muy, muy largo, así que ya tendremos nuestros buenos momentos. Le he pedido a Ellen Mcarthur nuestras posiciones del año pasado a bordo del Kingfisher así como las del Gerónimo para tener unas comparativas. También disponemos de las de los otros récords anteriores, así como la del Clubmed, en el que yo navegaba cuando ganamos la regata The Race, por cierto, la vuelta al mundo mas rápida de la historia, 62 días, que no se olvide nadie.

Estamos cerca de Canarias y se nota la subida de la temperatura. La mejor consecuencia de esto es que los trajes de agua ya no salen tanto a cubierta. También es más fácil moverse en las maniobras. No es lo mismo ir con dos kilos de ropa encima que con 12.

Espero que esta noche suba el viento otra vez y podamos hacer buenas medias. Un abrazo. Guillermo.

12 de febrero de 2004

Después de 18 horas alternándose la tripulación, hemos conseguido reparar el blast reacher (vela de vientos portantes) que explotó el tercer día. Se ha tenido que coser a mano, por lo que la tarea ha sido larga y ha requerido que la guardia en stanby se vaya turnando para poder coser la vela con un tejido realmente grueso (de hasta 8 mmm).

Esta mañana cuando amanecía he descubierto que un pasador del obenque medio estaba a punto de salirse. Inmediatamente hemos cambiado de amura para solventar el problema, que hubiera acabado con la rotura del palo si el pasador se sale del todo. Cuando lo descubrí, tan sólo 3 mmm de éste permanecían en el agujero.

Después de estos incidentes, el viento ha subido lo suficiente como para deslizarnos a 14 nudos. No es exactamente lo que queremos, pero según la previsión meteo, en breve entraremos en la influencia de los alisios que nos harán navegar con medias más acordes con nuestras intenciones. En cubierta se está con pantalones cortos y aparecen algunos peces voladores, señal de la proximidad con los trópicos. También nos ha cruzado un grupo de ballenas, una de ellas ha pasado a pocos metros del Cheyenne. Guillermo.

14 de febrero de 2004

La noticia de ayer de que Gerónimo regresaba a la línea de salida se ha reflejado, positivamente, en la moral de abordo. Estamos a solo 5 grados del ecuador, por lo que mañana domingo de madrugada cruzaremos la línea que separa los dos hemisferios. Como manda la tradición, el rey Neptuno aparecerá para hacer caer sobre aquellos que nunca lo han cruzado a sus iras por osar invadir su territorio.

Hoy hemos tenido que bajar la vela mayor, al descubrir que uno de los herrajes de un sable se había salido. Esta maniobra nos ha hecho perder unos 50 minutos. Los peces voladores se empotran con gran estruendo contra el casco y, a veces, alguno queda atrapado en el trampolín. El impacto es tan brutal que le estallan los ojos. Cuando pasamos por encima de una manada la carnicería es mayor. Si a los 20 nudos que vuelan sumamos los 20 a los que navegamos, el resultado es un choque de 70 kms. por hora. Lo siento, pero tenemos prisa.

Esperamos que en las próximas horas pasemos una franja de doldrums, chubascos tropicales que descargan agua y que a veces hacen que el viento cambie rápidamente de intensidad y dirección en cuestión de minutos.

Eso es todo por hoy. Guillermo.

15 de febrero de 2004

Hoy a las 12 GMT hemos pasado la línea ecuatorial y hemos entrado en el hemisferio sur donde navegaremos las próximas 7 semanas. Siendo fieles a la tradición marinera de bautizar a los neófitos en cruzarlo, MARK ha sido la victima de las iras del Rey Neptuno (encarnado por mí). Ha sido embadurnado con una pócima apestosa a base de peces voladores muertos hace dias, restos de comida, agua de mar y todo ello aderezado con tabasco. Se le ha encontrado culpable de tantos agravios que se ha tenido que comer un pez volador crudo y un pequeño calamar en avanzado estado de putrefacción.

Lo siento Mark, hoy el rey neptuno estaba realmente enfado por haber invadido un catamarán llamado Cheyenne sus sagradas aguas. Enseguida, como si el ecuador fuera de verdad una línea física y tangible, el viento ha rolado al sureste y las olas han empezado a aumentar, de tal manera que se hace difícil picar la cooorrectaa tecla en el ordenadorrrr.

El calor es sofocante en el interior, pero gracias a algunos chubascos, la tripulación ha podido darse una ligera ducha en cubierta desde la salida. Hemos avanzado considerablemente con respecto al tiempo de Orange. Estamos 240 millas por detras, pero los próximos días juegan a nuestro favor ya que las condiciones que tendremos nos permitirán avanzar más de lo que el lo hizo los mismos dias.

Eso sin contar con una avería, claro.

17 de febrero de 2004

12º 27' Sur / 29º 56' Oeste

Seguimos avanzando medias de 20 nudos hacia el sur. Algunos miembros de la tripulación se han afeitado. Esto no sería ninguna noticia sino fuera porque todos se han dejado la misma perilla y mostacho que yo me gasto, con lo cual parece un barco de clonados, -salvando las evidentes distancias. Adrian, por razones biológicas, no lo ha podido hacer. Pero los ha sustituido por unos postizos hechos con cinta aislante negra. Jacques Vincent es el que más lo ha logrado.

Las guardias se suceden con pantalones cortos y el Cheyenne va tragando millas,4.300 millas en 10 días para ser más concretos. Es una buena media teniendo en cuenta que aun no estamos en zona de borrascas. Seguimos revisando cualquier parte factible de averiarse o romperse, ya que la fatiga del material sometido al stress es uno de nuestros peores enemigos.

Parece ser que Orange esta a punto de salir. Será una situación un tanto curiosa, porque estamos navegando contra el fantasma del Orange, poseedor del actual récord, y por detrás toma la salida el nuevo Orange.

18 de febrero de 2004 (1º)

Los vientos alisios del hemisferio sur hoy han sido mas débiles de lo que esperábamos con lo que hemos disminuido nuestra velocidad media. Hemos hecho varios cambios de velas para conseguir sacarle el máximo de velocidad al Cheyenne, para quien los vientos de menos de 10 nudos son su punto flaco. El calor es un poco agobiante y los rostro palidos (anglosajones) se han empezado a quemar bajo el sol tropical del hemisferio sur.

En estas condiciones hay bastante tiempo libre especialmente en la guardia de stanby, que la gente aprovecha para leer o escribir correos. Yo no encuentro mi libro y me tengo que conformar con una revista de mountainbike que embarqué por casualidad y que casi puedo recitar de memoria después de haber releído varias veces hasta la tarifa de precios de los últimos modelos del 2004.

18 de febrero de 2004 (2º)

Hoy hemos estado navegando toda la noche entre pequeños chubascos que nos traían agua o subidas de viento repentinas, por lo que la guardia de stanby ha tenido que estar alerta para posibles cambios de velas, especialmente el blast reacher, que tenemos que cuidar y evitar que se vuelva a romper. Otra operación, aguja en ristre, no la resistiría.

Hoy he encontrado mi libro dentro de una bolsa de comida vacía. Cuando lo he empezado a leer, me he dado cuenta de que me sonaban algunos nombres. Y tanto. Ya lo he leído: "La reina del sur", de Arturo Pérez Reverte. O lo vuelvo a leer o se lo tengo que cambiar a alguien que sepa leer en castellano. Pero estos rostros pálidos sólo saben decir paella, playa y cosas de éstas. O sea que mejor que siga leyendo la revista de bicis.

Los próximos días parecen buenos para adelantarnos sobre el record. Las condiciones meteorológicas delante nuestro así lo indican. Así pues, esperamos a final de esta semana empezar a poner rumbo este y empezar a hacer la curva que supone rodear el Cabo de Buena Esperanza.

19 de febrero de 2004

Por aquí todo bien, navegando rápido y alcanzando poco a poco al Orange, al fantasma no al real que acaba de salir. La gente se empieza a mentalizar que el calor toca a su fin y empieza la parte mas dura y excitante de la circunnavegación, el Índico y el Pacífico, lo que los anglosajones llaman Southern Ocean (Océano del Sur): borrascas, icebergs, olas enormes, descontrolados surfs a velocidades de vértigo en una de las zonas mas inhóspitas de este planeta. En fin, todo eso que os iré explicando cuando llegue el momento.

Un abrazo.

Guillermo.

21 de febrero de 2004

9º sur / 26º oeste:

14 días después de tomar la salida, hemos empezado a poner la proa del Cheyenne con rumbos más al este, para empezar a cruzar meridianos. Hasta ahora el anticiclón de Sta. Helena no nos lo permitía, pero esto es algo que, a mayor o menor escala, les pasa a todos. Hemos estado navegando a 20 nudos entre bancos de niebla. La temperatura del agua ha bajado sustancialmente y los peces voladores se han sustituido por especies de pájaros propias de latitudes más bajas. De momento, aún no ha aparecido el albatros.

Hemos descubierto un par de roturas en el genaker grande por lo que hemos tenido que cambiarlo por el pequeño durante unas horas y hacer las reparaciones oportunas. En esta labor ha colaborado toda la tripulación, a fin de hacer la maniobra mas rápida y perder lo mínimo, aunque hemos seguido navegando a 23 nudos. La verdad es que no es fácil mantener sobre la cubierta una vela de 500 metros desplegada ha estas velocidades y la hemos tenido que atar firmemente.

Las maniobras, después de dos semanas de trabajo conjunto, se hacen casi en la mitad de tiempo que requerían al inicio. Sobre todo se nota en que lo que los cambios de vela no son tan dolorosos en cuanto a perder millas. Hay que tener en cuenta que cada vela del Cheyenne pesa entre 120 y 180 kilos sin contar la mayor que pesa 700 kg. (sí, como un coche).

En el aspecto doméstico, algún detalle curioso. Por ejemplo, que la gente traga el aceite de oliva (español, claro) como si fuera agua y que el ajo se está acabando. Ah, y que mañana he decidido tirar por la borda a mi pijama térmico y estrenar otro, lo que no está mal después de 14 días con el mismo.

22 de febrero de 2004

40º 52' sur / 8º 42' oeste:

Hoy en una bajada de ola a buena velocidad, mi bol de comida ha aterrizado en el suelo, con lo que el puré de patata con una salsa aun sin reconocer que contenía ha impregnado paredes y suelo del casco de babor. No ha sido ni fácil ni agradable limpiarlo y recoger lo que he podido del suelo y ponerlo otra vez en el bol, pues de lo contrario me quedo sin comer, y aquí uno come para alimentarse y tener energías y no para degustar la suculenta bazofia liofilizada.

Ya estamos en tierra de albatros y se les puede ver volando alrededor del barco mirando extrañados, a los que quizá sean los primeros seres humanos que ven. Algunas de estas aves llegan a medir hasta 3,5 metros de envergadura y apenas mueven sus alas, pues utilizan el viento y las olas para volar de forma majestuosa. Se pueden encontrar a miles de millas de las tierra más cercana. Estos que vemos probablemente tendrán su base en la isla Gough, que dejamos por babor esta mañana a sólo 45 millas.

Estamos a 450 millas por delante del récord del Orange, esto a estas velocidades equivale a poco menos de un día de adelanto. Nuestro objetivo es estar a un día y medio por delante en los próximos 5 días, con el permiso del Océano Sur.

41º 17' Sur / 15º oeste.

Por aquí ya ha empezado el "Ball de Bastons", que traducido al castellano no es otra cosa que un baile en el que se dan garrotazos. Sí, un poco troglodita, pero así son las cosas cuando ya nos encontramos en los Cuarenta Rugientes navegando a 30 nudos de velocidad y con frío. La electrónica ha dejado de funcionar cuando se hacía de noche y Dave se ha tirado 8 horas intentando saber dónde se había producido el cortocircuito responsable de que el casco de estribor oliera a barbacoa.

La electrónica es esencial para llevar estos multicascos a tope de sus posibilidades ya que generan vientos aparentes que superan hasta tres veces el viento real. Hoy, mientras llevaba el barco sin instrumentos he hecho los cálculos de cuántos números visualiza el timonel durante una hora. Cada número cambia cada segundo y tenemos 8 repetidores. Esto equivales a visualizar 28.800 números por hora. Si se lleva el barco 6 horas por día son 174.000 números, sin contar el compás analógico y cuando no se está en el timón pero sí que se miran los instrumentos. Al cabo de 60 días sale una cifra de 12 millones dígitos visualizados. No está mal.

Con el frío ha llegado la condensación interior y los sacos de dormir ya están empapados. También se requiere más tiempo para vestirse y enfundarse los trajes de agua, las botas y el arnés de seguridad que hacen que los movimientos en cubierta sean mas lentos y torpes. El radar se ha puesto en marcha para prevenirnos de la presencia de icebergs, ya que la línea de convergencia antártica está bastante al norte, es decir más cerca de nosotros. Todo esto se traduce en que voy a tener menos tiempo y menos ánimo para darle a las teclas del ordenador. A estas velocidades se hace difícil pescarlas al vuelo. De todas formas lo intentaré.

23 de febrero de 2004 (1º)

40º 52' sur / 8º 42' oeste.

Desde el Cheyenne nos llegan noticias preocupantes. Han descubierto un serio problema en el forestay, el cable que une el mástil con la proa. Esta avería pone en grave riesgo la continuidad del Cheyenne en su lucha por el récord del mundo. Toda la tripulación se haya en estos momentos ocupada en buscar soluciones al grave contratiempo. A lo largo de hoy lunes esperan poder confirmar si continúan adelante.

23 de febrero de 2004 (2º)

¡EL CHEYENNE OTRA VEZ EN MARCHA!

Después de 16 horas frenéticas luchando para arreglar el problema con el mástil, Altadill y sus doce compañeros de tripulación han logrado subsanar el problema y ya están de nuevo rumbo al cabo de Buena Esperanza para batir el récord del mundo.

24 de febrero de 2004

Pues ya está arreglado. Después de 16 horas de trabajo hemos podido poner al Cheyenne en condiciones de seguir. El stay de proa se había salido de su herraje final y éste sujeta toda la jarcia con su palo de 42 metros. Hemos intentado, durante el arreglo, llevar el barco a una velocidad que permitiera a la tripulación solventar el problema, pero que no nos hiciera perder distancia respecto al Orange (estamos casi un día por delante del récord).

La tripulación está bastante cansada. Apenas hemos dormido en las ultimas 24 horas. Yo tengo algunos dolores de espalda producto de 6 horas consecutivas al timón mientras el resto reparaba la avería. Las dos horas que he conseguido descansar me han parecido dos minutos y lo he hecho con el traje de agua enfundado. Apenas tenía fuerzas para quitármelo, pero lo importante es que de nuevo estamos con la directa, a 25 nudos con rumbo sureste. Por cierto: cada grado de latitud al sur coincide con 5 grados que desciende la temperatura. Ahora ya se hace difícil reconocer al personal enfundado en sus trajes y pasamontañas.

Nos hemos encontrado con dos orcas. Una de ellas ha pasado entre los dos cascos del Cheyenne.

Probablemente nos hayan confundido con otra especie de ballena. La verdad es que con dos orcas nadando juntas, y cerca del casco blanco del Cheyenne y sus orzas negras seguro que desde dentro se parece. En fin. Lo mas difícil de toda la avería ha sido convencer a Steve que podíamos continuar navegando con garantías. Su pensamiento inicial era poner proa a Ciudad del Cabo y acabar con el récord.

Estoy cansado. Adeu.

25 de febrero de 2004

Hola.

Ya se ha descansado un poco mejor, aunque las condiciones se han hecho más duras, las olas son más grandes y cruzadas y la vida a bordo un poco más difícil; pero, al fin y al cabo, eso es a lo que hemos venido. "Never, never give up (Nunca, nunca rendirse). Esto es lo que he escrito en frente de la cocina para que todo el que pase por allí se acuerde de que no hay que darse por vencido ni en los peores momentos. Espero que alguien del barco se acordará en un futuro de esta frase y comprenderá que ésa es la única forma de conseguir récords en condiciones extremas y superar averías y contratiempos que te ponen al limite de todo, incluida de la paciencia.

El lunes hablé con la cadena SER a través del teléfono vía satélite y la verdad es que se agradece tener contacto de vez en cuando con el mundo exterior,... o el interior (no sé quién está fuera y quién dentro en este caso).

Hoy cruzaremos la línea imaginaria que separa el Atlántico del Indico y seguimos navegando hacia el sureste. Las noches se hacen más cortas y en la amura de babor, cuando las nubes se disipan, se deja entrever el resplandor del sol de medianoche antártico.

Pero no podemos despistarnos con el paisaje porque tenemos que apretar el acelerador. Seguimos por delante del récord, pero hemos perdido millas por culpa de la avería y noto demasiado relax. Voy a ver si los convenzo.

Hasta luego.

Guillermo.

26 de febrero de 2004

Hola.

La entrada en el Indico se ha notado con un cambio de temperatura substancial. Dentro tenemos 4ºC mientras que fuera, debido al factor de viento, baja hasta los 6ºC bajo cero. Vamos tapados hasta las orejas y la verdad es que en cubierta nadie suelta una palabra, también porque aunque lo hagas apenas se te oye. La sensación es de que, enfundado en el pasamontañas, el traje de agua y las máscara estás inmerso en un mundo aislado y en lugar de hablar con el resto tienes más tiempo para pensar. Se parece a estar encerrado en tu propia cápsula.

Pero también te hace más sensible a otras sensaciones. Me he dado cuenta de que hay un ruido en el barco peculiar. Las vibraciones del timón a medida que el barco acelera suenan igual que el violonchelo del maestro Rostropovich. Las notas suben y bajan con la velocidad del barco creando melodías que hasta llegas a reconocer. Cuando he salido de la guardia me he ido dentro del compartimento de la timonería y he grabado un concierto. Cuando la velocidad supera los 25 nudos entra en la orquesta un violín y cuando baja de 16 lo hace un órgano.

Los ruidos del barco, después de tres semanas viviendo en él, se llegan a reconocer perfectamente. Si hay una ola atravesada la orza produce un efecto de cabitación imitando al rugido de un león, acabando con dos golpes de tambor al moverse la orza dentro de su caja. También hay un ruido curioso y apetecible como el de alguien haciendo huevos fritos, pero en el Cheyenne ni hay huevos ni sartén para freirlos. En realidad es un desagüe de la cocina que cuando el casco se levanta y vuelve a tocar el agua lo produce.

Hasta luego.

Guillermo.
Siurell
Kommodore
Kommodore
Mensajes: 6043
Registrado: 31 Ene 2000 01:00
Ubicación: Ciutat de Mallorca

27 de febrero de 2004

Hola.

Hoy hemos visto los primeros icebergs. No eran excepcionalmente grandes, probablemente como un campo de fútbol y de una altura de 8 pisos. Su color azulado y blanco les da un aspecto de anuncio de jabón para lavadoras. Los tripulantes que no habían visto nunca uno han acudido a sotavento rápidamente para admirar su majestuosidad. "¿Son de agua dulce o salada?" pregunta uno. Pues la verdad no sé qué responder, pero creo que son de dulce. La próxima vez lo miraré en la Espasa. Hemos pasado 100 millas al sur de la isla Príncipe Eduardo (pertenece a Sudáfrica). Recuerdo que en la Vuelta al Mundo de 1993 tuvimos que rodearlas por estribor cumpliendo una regla impuesta por la organización para evitar que los participantes de la antigua Withbread navegáramos demasiado al sur, con el consiguiente peligro de toparnos con icebergs.

Los cálculos nos dan 1.5 días por delante del récord, pero con las 9.000 millas que nos quedan hasta Cabo de Hornos, es difícil hacer cálculos exactos porque depende dónde se ponga el waitpoint. De momento es mejor pensar sólo en una cosa: velocidad, velocidad, velocidad. Ah... y en no romper.

Las condiciones con las que estamos navegando de momento, y dejando a un lado el frío, son excepcionalmente buenas, incluso demasiado, con 20 a 22 nudos de viento. De las 6 veces que he pasado por estas latitudes, ésta ha sido la más benevolente desde el punto de vista climatológico. Jack Vincent, otro veterano con 7 vueltas al mundo en su bolsillo, tampoco había visto nada igual. Puede que sea otra prueba más del cambio climático.

Los cambios de velas se limitan del Blast reacher al foque solent y seguimos con toda la mayor sin rizos. Los cambios al solent requieren más esfuerzo al haberse roto el enrollador de ésta cuando ocurrió la avería del stay de proa. Tenemos que izarla con sus 270 kilos de peso a fuerza de winches, con 5 personas en ellos.

Hasta luego.

Guillermo.
Fokker
Bootsmann
Bootsmann
Mensajes: 295
Registrado: 31 Oct 2000 01:00
Ubicación: Fuenlabrada

Cpt_Morgan escribió:pero quien a tenido la desfachatez de llamar a eso... BARCO????? :twisted:

Joer!!!.... pues a mí me gusta. glups.- glups.-
Responder

Volver a “FORO GENERAL TEMATICO”