De todos modos la fotografía tiene tela, tela marinera.
Me refiero a la doble personalidad de la naturaleza del ser humano. Es el Dr. Jekil y Mr. Hide. El colmo de la sutiliza de la cultura y la civilización frente a la brutalidad de una arma fabulosa, que con sólo girar sus cañones y dispararlos, mandaría todo a hacer carajos. La bella y la bestia de la que no podemos escaparnos.
Un saludo.