Vaya pedazo hidrofonista que tengo en mi lata anchoas...
Aparte de invitarse de vez en cuando a tabaco y contar chistes verdes con gracia y soltura, el tío es capaz de detectar un barco enemigo aunque medie entre éste y mi lata anchoas una isla.
¿Que no me creen...?

¡Ahí queda eso! Esto no es un hidrofonista, es una portera de las de antes... (menudo oído y menudo cotilla está hecho).
Un saludo.













