Bueno, esto merece una explicación:
En realidad, fue una encerrona. Veréis:
Al principio de la avenida del puerto estaba la policía local, te mandaban parar, y tú pensabas:
"Bueno, me da igual, voy más sobrio que la letra de las canciones de Leonard Cohen" y te disponías a soplar.
Pero, oh sorpresa!! el policía te decía: "El consistorio, la Alcaldesa, y en su nombre la policía Local, le felicitan las fiestas, y le desean un prospero ano nuevo."
Y te ponían una copa de cava en la mano, y claro, como no le vas a hacer un feo a la Alcaldesa, pues a brindar.
El problema es que en este pueblo somos de los de:
Culico veo, culico que deseo. Y nadie quiere ser menos que los demás.
Seguías camino, y cien metros más adelante te paraba un grupo de gente: La Leal Oposición, que te decían aquello de:
La oposición a la Alcaldesa, le desea unas felices fiestas y se compromete en el año entrante a controlar mejor, si cabe, al gobierno municipal, del municipio.
Otra copita de cava, y a brindar. Por no quedar mal.
Después te paraban los de la Cruz Roja, luego te paraban los de Potrección Civil, los del Patronato de Apuestas Mutuas (PAM) los de la sociedad protectora de gatos sordomudos, los de Payasos sin fronteras, los de
Guarda Fronteras sin fronteras e incluso una agrupación de coros y danzas de la Mancha, que pasaba por allí.
Y con todos y cada uno de ellos a brindar, que es Navidad.
Total, que llegabas al final de la avenida, y allí estaba montado el chiringuito del Benemérito Cuerpo, lucecitas azules y toda la parafernalia, claro, totalmente confiado (y algo melorcio) parabas el coche, bajabas la ventanilla y sacabas la mano, esperando la consabida copa de cava...... y te encontrabas con que te ponían en la mano............ EL ALCOHOLÍMETRO. Y sople usted, caballero.
No quiero ni contaros lo bien que se lo estaban pasando los chicos de verde.
Pero lo que más, más me jodio, fue que por cada uno que se calzaban, lo celebraban........................ con una copita de cava.
Saludos.