Tres dias suspendidos es un buen castigo desde luego pero estaras conmigo en que es mucho mas romantico el bozal de hierro que se usaba en la Armada Inglesa en el XVIII para castigar a los blasfemos y malhablados.Mendas escribió:.... tres dias suspendidos sin poder entrar. ¡¡Cabrones!!
La gama de los castigos es muy extensa, y depende de la gravedad de los delitos: robos, riñas, embriaguez, negativa de obediencia, insultos, faltar el respeto a los oficiales..
Los delitos más leves se castigaban con un régimen de pan y agua o pasar un breve tiempo encadenado a unos grilletes.
Los delitos más graves son sancionados con un castigo particularmente temido entre la marinería: el azote. El culpable, con el torso desnudo, era apoyado en un cañón o en el cabestrante y siempre en presencia de un oficial. Esta práctica se abolió en 1874.
Eso para los marineros, porque los soldados de la guarnición tenían su propia "especialidad". El castigado, en el alcázar o el combés, corría entre dos filas de compañeros que le azotaban con los correajes de sus fusiles. Se mantuvo esta práctica hasta 1821.
Pero existen otros suplicios temibles: la caída mojada, que consiste en izar al condenado a una verga y, soltado precipitadamente sujeto a una cuerda, era sumergido en el mar; la caída seca, es el mismo castigo pero la cuerda es más corta y el hombre no llega a tocar el mar y es parado en seco en el aire , lo que ocasiona fracturas muy graves, incluso mortales. Por último, el paso por la quilla, era el castigo más espantoso, que consiste en hacer pasar al condenado de un lado al otro del barco, bajo el agua. Tiene suerte si es capaz de salir de allí vivo, y si es el caso será herido muy gravemente por las astillas de la madera o las conchas fijadas sobre el casco (hay que decir que este castigo inhumano se prohibió a mediados del siglo XVIII).
El mencionado Tratado V de las Ordenanzas de la Armada de 1748 imponía castigos tales como cortar la mano del que favoreciese el motín, al blasfemo con atravesarle la lengua con un hierro al rojo vivo; al incendiario, a perder la vida haciéndole pasar por debajo de la quilla; al ratero, a sufrir azotes sobre un cañón si era hombre de mar y a carreras de baquetas si era de tropa; a los desertores, con diez años de galeras; al amotinado, con la horca; al ultrajante estando de guerra, a ser fusilado,... pero como hemos dicho, pocas veces se llegaban a aplicar.
Cuando el delito era de pena capital al reo se le colgaba de una verga del palo trinquete. Práctica que fue abolida en 1832, siendo sustituída por el garrote ordinario o vil. Cuando se navegaba en escuadra y se iba a aplicar sentencia de castigo se izaba la señal de castigo aflictivo para escarmiento de todas las dotaciones.
http://www.todoababor.es/vida_barcos/disciplina.htm
Besos;







