Hace unos tres cuartos de hora que acabo de echar anclas en mi morada y tras asearme un poco y desayunar unos churrillos y dos porritas con un Nesquik -sanote que es uno-, he enchufado la cafetera y me dispongo a redactar un breve extracto sobre la fantástica velada que hemos tenido.
Allá por las 20:35 recalé en solitario en la C/ Jovellanos, nº 7, sede del ya histórico restaurant "Edelweiss". Mientras me iba acercando a la entrada eché una mirada al soslayo y topéme con un individuo humeante -estaba fumando un pitillo en una zona oscura de tal calle-, no reparé mucho en él, y entré decidido en el restaurante.
Allí pregunté sobre una quedada para algo así de 13 personas curtidas en ciertas artes de la guerra, respondiéndome que aún no había llegado nadie, pero que no obstante, había un individuo que ya había preguntado por el mismo evento, había salido a la calle y no había vuelto aún.
Siendo acompañado por el Maitre, me dijo: "mire, es ese individuo...". "El humeante...". Decidido, me acerqué y él hizo lo mismo. ¿Vienes por lo de la 24? Sí y sí; una breve presentación y ya estábamos formando grupo.
"Paraban" y "Funken", dos almas cándidas que, tras un buen apretón de manos, nos transmitimos nuestros más primitivos instintos de cazadores cerveceros. Dos minutos después, ya estábamos en "Casa Manolo" degustando dos sabrosas y frescas birras con la que quitarnos el salitre del gaznate.
¡Qué tío el camarada "Paraban"! ¡Es la experiencia vivita y coleando, un tío encantador y cachondo como él solo!
Tras otra rondita, nos decidimos a poner proa al comercio, pues el bebercio ya estaba iniciado.
Nada más subir a un primer piso, nos encontramos con el Kaleun "Gamab", tan irónico y dispuesto a la coña como siempre, y a tres nuevos Kaleuns que han dado motivos más que de sobra para reconocer su simpatía, educación y buenas maneras.
Me estoy refiriendo a "Casicop", "Casicop" y a "Franbelap".
Tres dignísimos representantes del espíritu de la 24 Flotilla. Ni qué decir tiene que tres de ellos ya estaban con sus barros de birra y el camarada Gamab pegadito a su agua tónica.
Al cabo del rato llegó -casco en mano y guantes depositados en tan reglamentario protector craneal- nuestro camarada Mistral, quien tras los saludos pasó a ocupar plaza a mi diestra, aunque realmente pude hablar poco con él.
La cosa se estaba poniendo realmente interesante, se iba formando un grupo de camaradas bastante curioso, dominado por la expectación, pues en esos momentos sólo Gamab y yo teníamos algo de relación.
Peeeeeeeeeeeroooooooooooo, el espíritu se impuso una vez más y la camaradería y el compañerismo pronto estrecharon los tratos y la conversación se hizo más fluida.
Pronto estuvo Gamab dispuesto a recordarme mi deuda de alcohol y la necesidad imperiosa de satisfacerla, o la solfa guarrazos que me iba a caer sería más que rigurosa. He de decir que no hubo tal, no era ni el momento ni la situación para saldar tal cuita, que quedará pendiente hasta nueva orden.
Tras un largo rato, aparecieron dos locos bastante geniales, Backman y su colega. Lástima no hubieran llegado un poco empapados, pues me he reído bastante con sus ocurrencias y, la verdad, se les nota madera de trasnochadores profesionales. ¡Dos golfos, vamos!
Total, que tras las presentaciones de rigor, cada uno volvimos a nuestro puesto en la mesa y esperamos un rato al faltón de turno...
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¿Y dónde estará Morgan? ¡Joder, que este tío se ha perdido...! ¡Camarero, camarero..., vaya tomando nota de la comanda que ya es tarde!
Tras unos tensos cinco, diez, quince minutos de espera, y haciendo acopio de profesionalidad desenfundé mi Sony-Ericsson T-630 -es una verdadera mierda de móvil, pero queda muy bonito-, y traté de enviar un mensaje enigma a tan preciado lobo de mar...
... ¡La callada por respuesta...!
¡Señores, según puedo deducir, Morgan está al volante!
¡Más espera! ¡Pollóooooooooooooooooo..., una cervecita más coño, que estamos secos...!
Y este tío sin aparecer...
Volví a desenfundar y voilá, una voz ronca me contesta "Hola tío, estoy llegando, es que me he liado en la C/ Génova..."
¿Y qué coño se le habrá perdido a éste tío en la C/ Génova...?
A los diez minutos de colgar, apareció Su Majestad Imperial, el Surcaor del Mediterráneo (Mr. PER) atisbando el horizonte desde sus casi 1,90 m. de estatura y su más que despejada frente -cosas de la brisa de levante-.
Realizadas las presentaciones de rigor, se reanudó la cena y hasta ahí todo perfecto, abundante comida (he visto sitios mejores) y llegaron los postres; tarta y chucherías diversas y un poco de sidra El Gaitero para brindar por la 24 Flotilla y por lo cojonudos que semos todos.
Tras una breve pausa, hice la propuesta: "La primera copa cae aquí, pues pago yo".
Miradas clavándose en mi cara... ¿De qué va este loco...? ¡Pollo, ponga a los señores un poco de alpiste y me trae esa cuenta aparte, pues tengo algo muy importante que contar!
Servidas las copas, levantéme ligeramente y razoné mi petición: "Ya eran las 00:15 de la madrugada del domingo 12 de marzo de 2006 y el Kaleun Funken acababa de cumplir un año más de vida, 42 a la canal (a pesar de que Casicop y Casicop dijesen que aparentaba 38) ¡Gracias majos, siempre os llevaré en lo más profundo de mi corazón!
Por su parte, y haciendo gala de su buen humor, el camarada Gamab me recordó acertadamente que me faltaba un año menos para morirme. ¡Gracias majo, pero eso es algo de lo que ni tú te vas a librar!
Tras el brindis, tragos, tragos y más tragos... y marcha hacia terrenos de molicie, alcohol, vagancia y castigo de hígados y vesículas biliares diversas...
¡Pero eso es otra batalla que habrá de continuar otro comandante! Por ejemplo "Backman", quien nos podría amenizar con el relato del "Nenuco" y "Garrafones diversos", pues me se de un camarero que esta madrugada se ha ganado el cielo.
Bueno, me estoy extendiendo un poco bastante y ya hacen ganas de meterse al sobre, acaba de llegar Dª. Esperanza y éste lobo de mar se va a acostar un ratillo, pues ella también me quiere felicitar -de forma distinta a la de Gamab- y desea ver cómo ando del palo de mesana y si es verdad eso de la crisis de los 40 y algo. ::baba
Un saludo señores y para mí ha sido todo un placer compartir una velada tan maravillosa con gente tan fenomenal y tan sana.
P.S.: Espero que nuestros camaradas de la Argentina gocen de una sesión intensa de buen humor y sana camaradería.













