Puede que esta advertencia no haga falta, pero me quedo mucho mas tranquilo haciendola.
En aquellos dias, estaba Jesus predicando, cuando una turba enfurecida llevo ante el a una mujer acusada de adulterio. Y gritaban: "Es una adultera, lapidemosla."
Jesus interponiendose entre la mujer y la multitud, grito:
"¿Que vais a hacer? aquel de vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra."
En eso, que una viejecita de aspecto fragil, surgiendo de entre la gente, agarra un pedrusco enorme y........ Zaca!!!!! .....le abre la cabeza a la Magdalena.
Jesus, todo contrariado, se queda mirando a la viejecita y le dice:
En verdad, en verdad te digo, que a veces me irritas, mama. A veces me irritas.
Saludos.











