nurse_125 escribió:Caray, es una historia yo diria ....... casi Indiana Johns !!!
En serio, no me estraña que les tengas fobia.
...pues sí, algo parecido. La comparación no es del todo equivocada.
Otra situación vivida por mí, tampoco especialmente agradable, fue unos meses antes de dejar la Marina, estando destinado en la Comandancia Militar de la Marina en Palma de Mallorca.
Tenía una guardia de noche de las 24:00 a las 04.00 en el edificio.Estaba en uno de los despachos escribiendo una carta. Por la puerta entreabierta me pareció ver cruzar un gato. Apenas transcurridos unos minutos, aparece un marinero, también de guardia y me dice:¿Ha visto que rata anda por ahí suelta? --¿Una rata?, pregunté extrañado.Me pareció ver un gato". Pues era una rata. Los dos nos ponemos en marcha en la primera planta que era una especie de cuadrilátero con pequeños despachos.Vamos inspeccionándolos uno a uno.Muchos estaban cerrados.De repente vemos uno entreabierto, quizás unos 15 cms.Enciendo la luz.En un rincón del habitáculo(éste no tendría más de 4m2) está la rata que se siente acosada (No os podeis imaginar el rostro que pone cuando sabe que o tú o ella).Está reposando sobre sus patas traseras,enderezada con unos colmillos que a uno se le pone la carne de gallina.Le digo rápido al marinero, déjame tu machete (que colgaba de su cintura).Apenas lo tengo en la mano, sin perder de vista a la rata ya en movimiento hacia mí.Doy un salto y me coloco encima de la mesa porque sé que ella va a por mí.El marinero se queda con la puerta casi cerrada pero mirando por un resquicio.
Veo sorprendido, casi no me lo puedo creer, como la rata salta hacia mí.Estando ésta a un metro de altura aproximadamente,Le descargo el machete con un movimento rápido y certero sobre el cráneo y se lo parto en dos. La mesa, el techo, el suelo, mis piernas están salpicadas de sangre y sesos. Yo me quedo un momento con las piernas temblando y pienso que alguien ha guiado mi mano. Si bien la rata era de considerable tamaño, tenía una cabeza pequeña en relación a su cuerpo, y además puntiaguada. Creo que si hubiera ensayado este golpe mil veces,980 no la habría acertado, ya que estaba en movimiento rápido.Me recuerda ello a un francotirador ruso que mata a un alemán saltando sobre unas ruinas.
A este tipo de ratas, las llamamos aquí: "seardas". No conozco la deficinión en castellano. El caso es, que cerca de la comandancia había algunos contenederos de hoteles vecinos, y probablemente nuestra protagonista se coló en nuestro edificio para hacerme pasar un mal rato.Una experiencia que no olvidaré nunca. Pese a ello si veo alguna, a una prudente distancia y que no esté acosada, no me causa ningún temor o nerviosismo.
Kummetz

glups.- ::boss